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El eclipse total de 1867 en Argentina

Por Constantino Baikouzis

Durante 1867, en lo que es hoy la ciudad autónoma de Buenos Aires, fue uno de los lugares indicados para observar un eclipse total de sol, que tuvo lugar en el mes de Agosto.

 

Efectivamente, la luna eclipsó al sol durante algo más de dos minutos, en la madrugada del 29. A pesar de tener en ese momento una población de casi 200.000 habitantes y faltando apenas tres años para la creación del primer observatorio astronómico de Argentina, curiosamente, poco se sabe de la observación de este fenómeno.

Luego del amanecer, la ciudad de Buenos Aires era uno de los sitios privilegiados desde donde podría verse al Sol, sobre el Río de la Plata, siendo ocultado por nuestro satélite natural, la Luna, conformando así uno de los espectáculos astronómicos más bellos que puede observarse:  un eclipse total de Sol.

El Sol es 400 veces más grande que la luna y se encuentra 400 veces más lejos que nuestro satélite natural, por esto, ambos cuerpos celestes presentan el mismo tamaño aparente. Siendo las órbitas terrestre y lunar elípticas, estos tamaños aparentes varían lo suficiente como para dar origen a dos tipos de eclipses: Total, cuando el tamaño de la luna es igual o mayor que el del sol y anular, cuando el tamaño de la luna es menor que el del Sol. En este último caso, se ve un anillo del sol (de ahí su denominación) y en ningún caso permite su observación directa sin protección adecuada. En el caso de un eclipse total, podemos observar sin riesgo hacia el Sol, ya que sólo se distingue su corona con una magnitud similar a la de la luna llena.

En el caso del eclipse del ‘67, las distancias relativas daban como resultado que el Sol estaría ocultado por la luna durante 2 minutos y 17 segundos. Una buena cantidad de tiempo, si tenemos en cuenta que la máxima duración posible para un fenómeno de este tipo es de algo más de 7 minutos. En forma instantánea se hace de noche, aparecen las estrellas, las aves descienden confundidas ante un repentino anochecer sin crepúsculo y en general se mantienen gritando y expectantes durante la oscuridad. Para presenciar esto, debemos estar debajo de la sombra, que en el mejor de los casos, es de unos pocos cientos de kilómetros de diámetro.

La sombra de la luna sobre la Tierra en este eclipse, se originó en el Pacífico, pasó por Chile, Argentina, Uruguay y siguió por el océano Atlántico, hasta desvanecerse apenas antes de tocar el continente antártico.

Compárese el aspecto de la corona solar durante el eclipse de 1867, en el dibujo realizado por L. Grosch con la fotografía de arriba, correspondiente al eclipse de Marzo de 2006. La corona solar, la capa externa de la atmósfera del sol, se ve afectada por el campo magnético, el cual varía con el tiempo.

En Chile, un Ingeniero, Luis Grosch junto al entonces Director interino del Observatorio Astronómico de Chile, llamado José Ignacio Vergara, encabezaron una expedición para observar el fenómeno. Se situaron en una colina a unos 100 Km. de Santiago, y con un telescopio de unos 80 cm de largo, con el que estaban equipados -el mismo que se usó en la observación de un eclipse ocurrido en 1865-, realizaron la observación. Entre otras cosas, en la detallada descripción que hacen, cuentan como el Sol, apenas apareció detrás de la cordillera de los Andes, estaba ya cubierto parcialmente por la Luna. Cuando se produjo el eclipse, Grosch dibujó la imagen del Sol que luego también fuera utilizada por científicos rusos para estudiar la variación de la corona solar a lo largo del tiempo. La corona solar, la capa externa de la atmósfera solar, presenta variaciones en su aspecto debido al campo magnético que posee el Sol.

¿Pero qué ocurría en Argentina?

Ese día precisamente, el militar Felipe Varela vinculado con el “Chacho” Peñaloza, pasó a Salta, ocupando los valles Calchaquíes, obteniendo una victoria en Amaicha, el 29 de agosto, contra las tropas salteñas mandadas por el coronel Pedro José Frías. Fue una de las victorias de menor duración, ya que tras pocas horas, Varela tuvo que retirarse hacia el norte. Desde Salta, si bien el eclipse no era visible como total, el disco solar se vio cubierto en un 75%, no obstante lo cual no se percibe una baja sensible de la luz, o al menos, si no se sabe del fenómeno, uno puede pensar que una nube tapó al sol por unos minutos. Como sea, no encontré registros que atestiguaran alguna observación del fenómeno.

Se podría pensar que de haber sido observado el eclipse, habría sido un aliciente para Sarmiento para crear el primer observatorio astronómico del país, pero se encontraba en Estados Unidos desde 1865 y volvería en el ’68 y tras sus célebres palabras:

"Es anticipado o superfluo, se dice, un observatorio en pueblos nacientes y con un erario o exhausto o recargado. Y bien: yo digo que debemos renunciar al rango de nación, o al título de pueblo civilizado, si no tomamos nuestra parte en el progreso y en el movimiento de las ciencias naturales."

Así, se inauguró el Observatorio astronómico de Córdoba en 1871.

El diario EL PUEBLO publica un extenso informe acerca de los eclipses solares en general, seguramente un texto traducido de Jacques Babinet, un astrónomo francés, pero no abunda sobre el eclipse que ocurre ese mismo día.

No así el diario EL TRIBUNO, que no sólo se explaya ampliamente sino que brinda datos precisos del fenómeno que tendrá lugar ese día.

No fue hasta que leí “el Nacional” que se despejaron las dudas acerca de la poca información de tal fenómeno. Este diario, fundado por Dalmacio Vélez Sarsfield, quince años antes, fue el primero en tener dos ediciones diarias y por otra parte, fue partícipe de la conformación del Estado Argentino; en sus páginas podía leerse a Juan Bautista Alberdi y a Sarmiento, quienes eran prácticamente columnistas del diario.

En la página 2, en un breve párrafo incluido en la sección Noticias Varias, podemos leer lo siguiente:

   Parece que nos quedaremos afeitados y sin vuelta, esperando el anunciado eclipse solar. Santa Rosa nos viene anunciando su visita anual. Ayer nos hizo su primera amonestación.

Aquí encontramos una referencia meteorológica para el día anterior. Totalmente cierta ya que según el registro meteorológico había estado totalmente nublado y lloviendo. En el mismo registro, consta que el día del eclipse estuvo también nublado en casi el 90% por cúmulos y cirros y con nieblas a diferentes horarios. Esto frustró por completo la observación del fenómeno que tuvo lugar a las siete de la mañana, que, si la nubosidad era importante, el eclipse se habría percibido como un oscurecimiento, aun mayor al reinante, de 2 minutos. Este reporte meteorológico fue confeccionado por Manuel Eguía, quien llevó un registro muy completo durante unos años hasta que en 1872 se inauguró – también a instancias de Domingo Faustino Sarmiento-  el Servicio Meteorológico Nacional. Llamado en sus inicios Oficina Meteorológica Argentina, fue la tercera fundada en el mundo, después de Hungría y Estados Unidos.

Aun antes de la fundación del hoy llamado Servicio Meteorológico Nacional, había registros meteorológicos en Buenos Aires con bastantes parámetros. Esta página, que contiene datos de la fecha del eclipse, fue extraída de los Anales de la Oficina Meteorológica y nos brinda datos como la temperatura, humedad relativa, presión, lluvia, viento, etc. como así también las condiciones reinantes, con tres reportes diarios. Está destacado en mayor tamaño el reporte de la fecha del eclipse.

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